marzo 16, 2009

Karolina Cysneiros. (:

Cervantes y la Batalla de Lepanto:

Miguel de Cervantes Saavedra fue um poeta, novelista y dramaturgo español, considerado como el más grande escritor español de todos los tiempos, y uno de los mejores escritores universales. Su obra más conocida, la Historia de El Quijote de la Mancha, ha trascendido todas las fronteras y todas las culturas.

· La batalla:

Se ha conservado una providencia de Felipe II que data de
1569, donde manda prender a Miguel de Cervantes, acusado de herir en un duelo a un tal Antonio Sigura, maestro de obras. Si se tratara realmente de Cervantes, ése podría ser el motivo que le hizo pasar a Italia. Llegó a Roma en diciembre del mismo año. Allí leyó los poemas caballerescos de Ludovico Ariosto y los Diálogos de amor del judío sefardita León Hebreo (Yehuda Abrabanel), de inspiración neoplatónica, que influirán sobre su idea del amor. Cervantes se imbuye del estilo y del arte italianos y guardará siempre un gratísimo recuerdo de aquellos estados, que aparece, por ejemplo, en El licenciado Vidriera, una de sus Novelas ejemplares, y se deja sentir en diversas alusiones de sus otras obras. Entra al servicio de Giulio Acquaviva, que será cardenal en 1570 y a quien, probablemente, conoció en Madrid. Le siguió por Palermo, Milán, Florencia, Venecia, Parma y Ferrara. Pronto lo dejará para ocupar la plaza de soldado en la compañía del capitán Diego de Urbina, del tercio de Miguel de Montcada. Embarcó en la galera Marquesa. El 7 de octubre de 1571 participó en la batalla de Lepanto, formando parte de la armada cristiana dirigida por don Juan de Austria, «hijo del rayo de la guerra Carlos V, de felice memoria», y hermanastro del rey, y donde participaba uno de los más famosos marinos de la época, el Marqués de Santa Cruz, que residía en La Mancha, en Viso del Marqués. En una información legal elaborada ocho años más tarde se dice:
Cuando se reconosció el armada del Turco, en la dicha batalla naval, el dicho Miguel de Cervantes estaba malo y con calentura, y el dicho capitán… y otros muchos amigos suyos le dijeron que, pues estaba enfermo y con calentura, que estuviese quedo abajo en la cámara de la galera; y el dicho Miguel de Cervantes respondió que qué dirían dél, y que no hacía lo que debía, y que más quería morir peleando por Dios y por su rey, que no meterse so cubierta, y que con su salud… Y peleó como valente soldado con los dichos turcos en la dicha batalla en el lugar del esquife, como su capitán lo mandó y le dio orden, con otros soldados. Y acabada la batalla, como el señor don Juan supo y entendió cuán bien lo había hecho y peleado el dicho Miguel de Cervantes, le acrescentó y le dio cuatro ducados más de su paga… De la dicha batalla naval salió herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano, de que quedó estropeado de la dicha mano.
De ahí procede el apodo de el manco de Lepanto. La mano izquierda no le fue cortada, sino que se le anquilosó al perder el movimiento de la misma cuando un trozo de plomo le seccionó un nervio. Aquellas heridas no debieron ser demasiado graves, pues tras seis meses de permanencia en un hospital de
Messina Cervantes reanudó su vida militar en 1572. Tomó parte en las expediciones navales de Navarino (1572), Corfú, Bizerta y Túnez (1573). Todas ellas bajo el mando del capitán Manuel Ponce de León y en el regimiento de Lope de Figueroa que aparece en El alcalde de Zalamea de Pedro Calderón de la Barca.
Después, recorrería las principales ciudades de
Sicilia y Cerdeña, y Génova y la Lombardía. Permaneció finalmente dos años en Nápoles, hasta 1575. Cervantes siempre se mostró muy orgulloso de haber luchado en la batalla de Lepanto, que para él fue, como escribió en el prólogo de la segunda parte de Don Quijote, la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros.

· Cautiverio en Argel:

Durante su regreso desde
Nápoles a España a bordo de la galera Sol, una flotilla turca comandada por Arnaut Mamí hizo presos a Miguel y a su hermano Rodrigo el 26 de septiembre de 1575. Fueron capturados a la altura de Cadaqués de Rosas o Palamós, en la actualmente llamada Costa Brava, y llevados a Argel. Cervantes es adjudicado como esclavo al renegado griego Dali Mamí. El hecho de habérsele encontrado en su poder las cartas de recomendación que llevaba de don Juan de Austria y del Duque de Sessa, hizo pensar a sus captores que Cervantes era una persona muy importante y por quien podrían conseguir un buen rescate. Pidieron quinientos escudos de oro por su libertad. En los cinco años de aprisionamiento, Cervantes, un hombre con un fuerte espíritu y motivación, trató de escapar en cuatro ocasiones. Para evitar represalias en sus compañeros de cautiverio, se hizo responsable de todo ante sus enemigos. Prefirió la tortura a la delación. Gracias a la información oficial y al libro de fray Diego de Haedo Topografía e historia general de Argel (1612), tenemos posesión de noticias importantes sobre el cautiverio. Tales notas se complementan con sus comedias Los tratos de Argel; Los baños de Argel y el relato de la historia del Cautivo, que se incluye en la Primera parte del Quijote, entre los capítulos 39 y 41. Sin embargo, desde hace tiempo se sabe que la obra publicada por Haedo no era suya, algo que él mismo ya reconoce. Según Emilio Sola, su autor fue Antonio de Sosa, benedictino compañero de cautiverio de Cervantes y dialoguista de la misma obra. Daniel Eisenberg ha propuesto que la obra no es de Sosa, quien no era escritor, sino del gran escritor cautivo en Argel, con cuyos escritos la obra de Haedo muestra muy extensas semejanzas. A ser cierto, la obra de Haedo deja de ser confirmación independiente de la conducta cervantina en Argel, sino uno más de los escritos del mismo Cervantes que ensalzan su heroísmo. El primer intento de fuga fracasó, porque el moro que tenía que conducir a Cervantes y a sus compañeros a Orán, los abandonó en la primera jornada. Los presos tuvieron que regresar a Argel, donde fueron encadenados y vigilados más que antes. Mientras tanto, la madre de Cervantes había conseguido reunir cierta cantidad de ducados, con la esperanza de poder rescatar a sus dos hijos. En 1577 se concertaron los tratos, pero la cantidad no era suficiente para rescatar a los dos. Miguel prefirió que fuera puesto en libertad su hermano Rodrigo, quien regresó a España. Rodrigo llevaba un plan elaborado por su hermano para liberarlo a él y a sus catorce o quince compañeros más. Cervantes se reunió con los otros presos en una cueva oculta, en espera de una galera española que vendría a recogerlos. La galera, efectivamente, llegó e intentó acercarse por dos veces a la playa; pero, finalmente, fue apresada. Los cristianos escondidos en la cueva también fueron descubiertos, debido a la delación de un cómplice traidor, apodado el Dorador. Cervantes se declaró como único responsable de organizar la evasión e inducir a sus compañeros. El bey (gobernador turco) de Argel, Azán Bajá, lo encerró en su “baño” o presidio, cargado de cadenas, donde permaneció durante cinco meses. El tercer intento, lo trazó Cervantes con la finalidad de llegar por tierra hasta Orán. Envió allí un moro fiel con cartas para Martín de Córdoba, general de aquella plaza, explicándole el plan y pidiéndole guías. Sin embargo, el mensajero fue preso y las cartas descubiertas. En ellas se demostraba que era el propio Miguel de Cervantes quien lo había tramado todo. Fue condenado a recibir dos mil palos, sentencia que no se realizó porque muchos fueron los que intercedieron por él.
El último intento de escapar se produjo gracias a una importante suma de dinero que le entregó un mercader valenciano que estaba en Argel. Cervantes adquirió una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos cristianos. Cuando todo estaba a punto de solucionarse, uno de los que debían ser liberados, el ex dominico doctor Juan Blanco de Paz, reveló todo el plan a Azán Bajá. Como recompensa el traidor recibió un escudo y una jarra de manteca. Azán Bajá trasladó a Cervantes a una prisión más segura, en su mismo palacio. Después, decidió llevarlo a
Constantinopla, donde la fuga resultaría una empresa casi imposible de realizar. De nuevo, Cervantes asumió toda responsabilidad. En mayo de 1580, llegaron a Argel los padres Trinitarios (esa orden se ocupaba en tratar de liberar cautivos, incluso se cambiaban por ellos) fray Antonio de la Bella y fray Juan Gil. Fray Antonio partió con una expedición de rescatados. Fray Juan Gil, que únicamente disponía de trescientos escudos, trató de rescatar a Cervantes, por el cual se exigían quinientos. El fraile se ocupó de recolectar entre los mercaderes cristianos la cantidad que faltaba. La reunió cuando Cervantes estaba ya en una de las galeras en que Azán Bajá zarparía rumbo a Constantinopla, atado con dos cadenas y un grillo. Gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado el 19 de septiembre de 1580. El 24 de octubre regresó, al fin, a España con otros cautivos también rescatados. Llegó a Denia, desde donde se trasladó a Valencia. En noviembre o diciembre regresa con su familia a Madrid.

Clara Daena. (:

Miguel de Cervantes Saavedra y el mundo del arte:

Cervantes es asistir corto oficinas teatral – – de los intermedios también Español Lope de Rueda, quien más tarde el género. El contacto con los estudiantes y aventureros despierta en Cervantes el deseo de conocer otros pueblos y países, y luego aceptar la invitación de un noble cardenal a servir en su casa, en Italia. Ese país asistirá al crepúsculo de reactivación, movimiento artístico líderes revolucionarios tenían como Raphael, Bramante, Michelangelo, Leonardo da Vinci, entre otros, y produjo obras estupendas-materiales. En 1581 en Madrid, Cervantes comienza a escribir su primer libro: Galatéia. Publicado en 1585 la labor ya demuestra su talento, pero no una compensación financiera. duro, hasta 1587 escribe sobre treinta piezas de teatro.
En 1593, Cervantes pasó a ejercer la función de recaudador de impuestos. Hombre Libre, habida cuenta de la andanças y poco afeito anteriormente, es injustamente acusado de desvío de fondos. Hasta que se demuestre su inocencia, es un período encarcelados en Sevilla, donde, presupone-, comienza a escribir la primera parte de Don Quijote, el ingenioso hidalgo de la Mancha. En 1605, a los 57 años, los combates y poeta Miguel de Cervantes Saavedra publica la primera parte de Don Quijote, y con que llega la largamente esperada consagración literaria. El éxito es inmediata. Conoce entonces, durante un corto tiempo, un poco de homenajes que prestarían durante siglos. En su primer año de publicación, el trabajo tiene seis ediciones, y no tardó en ser traducidos al inglés y francés. La fama de El Quijote, símbolo del espíritu idealista y aventurero de humanos toma el nombre de Cervantes más allá-frontera. Ya en 1613, con 66 años de edad, publica Novelas Ejemplares, una colección de escudos corto, y un año después, un poema satírico, viajes al Parnaso. Tratar de reparar versos, pero sólo reconociendo que es su mayor capacidad. Satirizando prejuicios y determinadas profesiones, dedica-si teatro, deja de lado la poesía.
En 1614, Cervantes participa en una licitación de poemas. Obtiene el primer lugar, pero que no es nada a un genio con su talento. publica Ocho Comédias ocho Intermedio y la segunda parte de Don Quijote en 1615, completando su novela cavalry máximo, la labor del género predominante en la Edad Media.
Amigos, vive solo, pobres, los enfermos y olvidado. Una, el mundo ya no le interesa. En silencio, recoge un convento franciscano. Y como corresponde a un franciscano, una grave enajenada, sin tabletas, esperando-él última dirección en Abril 1616.

Bruna Fernanda. (:

Novelista, dramaturgo y poeta español, fue el creador de Don Quijote, la figura más famosa de la literatura española. Revolucionó la literatura de usar recursos como la ironía y el humor. Si bien la reputación de Cervantes se basa casi completamente en las aventuras del caballero de ilusiones, Don Quijote y su fiel escudero, su producción literaria es considerable.
Miguel de Cervantes nació en Alcalá de Henares, una ciudad cerca de Madrid, en una familia de la baja nobleza. Su padre era un médico y pasó la mayor parte de su infancia está cambiando de una ciudad a otra como su padre en busca de empleo. Después de estudiar en Madrid (1568-1569), fue a Roma para el servicio Giulio Acquavita. En 1570 se convirtió en un soldado, participando en la batalla de Lepanto (1571), fue herido durante la batalla en la mano, que le dejó paralizado mano izquierda. Cervantes se enorgullece de su participación en la famosa victoria y ganó el apodo, el cojo de Lepanto. En 1575, rompió con su hermano Rodrigo, el buque El Sol, en España. El buque fue capturado por los turcos y los hermanos traídos como esclavos a Algers.
Cervantes pasó 5 años como un esclavo, hasta que su familia logró añadir suficiente dinero para pagar por su propietario. Cervantes fue puesto en libertad en 1580. En 1584 la pareja se casó Catalina de Salazar y Palacios. Durante los próximos 20 años llevó una vida nómada, a trabajar como recolector de impuestos. La quiebra y fue detenido por lo menos dos veces (1597 y 1602) por irregularidades fiscales. Entre los años 1596 y vivió primero en 1600 en Sevilla. Se estableció en 1606 en Madrid, donde permaneció hasta el resto de su vida. Además de la novela Don Quijote, escrito en dos partes (1605-1615), escribió Calata (1585), copias Drama (1613), Viaje al Parnaso (1614) y el trabajo de Persil y Segismunda (1617).
Murió el 23 de abril de 1616.